







En un capítulo del libro -excelente por cierto- La folie Baudelaire, de Roberto Calasso, el autor analiza un complejo sueño del escritor francés.
No voy a entrar en la pertinencia o no de las conclusiones de Calasso. En todo caso es un brillante relato sobre un inquietante sueño.
Pero hay dos elementos que me han producido un fuerte impacto. El interior del edificio -un burdel/museo- por el que deambula B. en su sueño, está decorado con obras de arte; entre ellas "dibujos de arquitecturas y figuras egipcias".
Desde siempre he mantenido un gran interés por la mitología y la iconografía egipcias, pero lo que de verdad me ha impresionado son "los dibujos de arquitecturas".
Calasso dice primero -p. 175- que la arquitectura es un médium eminentemente onírico, pero lo que me atañe directamente es una afirmación que aparece unas páginas después: Los dibujos de arquitecturas son ya una irrupción de lo abstracto.
Puede que, efectivamente, esté apareciendo en mí una cierta pulsión por la abstracción. Es algo significativo e inquietante, que justo en este momento en que la dirección que quiero dar a mi trabajo va por un camino casi opuesto, haya aparecido esta cuestión de un modo inconsciente.
A veces veo el desarrollo de mi obra como algo ajeno a cualquier tipo de posible racionalización, parece que avance sola y que yo sea un espectador más. Observador y actor al mismo tiempo.
Nota.- He leído el libro después de terminar la serie de óleos y acuarelas "Arquitecturas". La lectura del texto me ha hecho reflexionar y pensar en su reanudación...
Roberto Calasso. La Folie Baudelaire. Anagrama. Barcelona, 2011.